15 mayo 2008
Señales

Debo decir que me considero un tipo afortunado… Independiente de lo que pase, lo mal o lo bien que esté, siempre que lo necesito aparecen señales en mi vida que me ayudan a retomar el camino…

Esta vez, después de varios días de confusión extrema, quiero plasmar dos pequeñas historias para reflexionar que encontré entre libros y citas, los cuales aparecieron en el momento en que más lo necesitaba…

“Cuando San Antonio vivía en el desierto, se le acercó un joven:

-Padre vendí todo lo que tenía y se lo di a los pobres. Sólo conservé unas cuantas cosas de las que valerme para sobrevivir aquí. Me gustaría que me enseñases el camino de la salvación.-

San Antonio le pidió que vendiese las pocas cosas que había conservado y que, con el dinero, comprase carne en la ciudad. A la vuelta, debía traer la carne atada a su cuerpo. El muchacho obedeció. Al volver, fue atacado por perros y halcones, que querían un trozo de carne.

-Ya he vuelto- dijo el muchacho, enseñándole el cuerpo arañado y las ropas hechas harapos.

-Aquellos que dan un nuevo paso y todavía pretenden mantener un poco de su antigua vida acaban dilacerados por el propio pasado- fue el comentario del santo.”

Para seguir caminando y avanzando en esta vida debemos ser capaces de dejar atrás por completo las cosas que nos atan a ese tormentoso pasado… En general, nos aferramos a algunas cosas o personas y creemos que son indispensables en nuestra vida. Pero lo realmente importante es preguntarse si esa dependencia es la que nos mantiene estancado y finalmente nos haga quedar dilacerados tal como el joven de la historia…

“Todos los maestros dicen que el tesoro espiritual es un descubrimiento solitario. Entonces, ¿por qué estamos juntos?-preguntó uno de los discípulos.

Estáis juntos porque siempre un bosque es más fuerte que un árbol solitario –respondió el maestro- El bosque mantiene la unidad, resiste mejor un huracán, ayuda al suelo a ser fértil. Pero lo que hace al árbol fuerte es su raíz. Y la raíz de una planta no puede ayudar a otra a crecer.

Estar juntos en el mismo propósito y dejar que cada uno crezca a su manera, este es el camino de los que desean encontrar el verdadero tesoro espiritual.”

Muchas veces queremos ayudar a los demás, con la intención de que ellos sean mejores personas, que crezcan o que simplemente no sufran o se les haga más fácil el camino. Pero la mayoría de las veces olvidamos que la esencia de cada uno es diferente y que cada uno crece a su propio ritmo, no tratemos de que los que queremos se transformen en una copia de nosotros, dejemos a los demás vivir sus experiencias en base a lo que son. Si se equivocan estemos ahí para animarlos a pararse… No olvidemos que la forma en la que mejor se aprenden las cosas es cuando nos golpeamos más fuerte.

Somos seres humanos y necesitamos el cariño y el amor de otros como nosotros para caminar más seguros y en base a eso podemos formar un bosque de hermanos, pero no olvidemos que nuestras raíces son individuales y que cada uno debe ser capaz de absorber a su propio ritmo los nutrientes que la naturaleza nos entrega.

SEÑALES… SIEMPRE LLEGAN CUANDO LAS NECESITO, MUCHAS VECES NO TENGO QUE BUSCARLAS, SOLAS ME ENCUENTRAN… QUIZAS ES HORA DE NO DEPENDER MAS DE ELLAS PARA SALIR DE LOS MALOS MOMENTOS… QUIZAS ES TIEMPO DE QUE LAS SEÑALES MAS POTENTES Y SIGNIFICATIVAS NO SEAN EXTERNAS… ES TIEMPO QUE LA SEÑALES QUE ME AYUDEN A CRECER SEAN LAS QUE EMANAN DE MI PROPIO CORAZON…

 
posted by Edo! at 5/15/2008 | Permalink |


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